El Virus de Inmunodeficiencia Humana – VIH

VIRUS DE INMUNODEFICIENCIA HUMANA – VIH

Febrero 2020

Realizado por:
Claudia Patricia Valencia Molina
Enfermera, Magíster en Epidemiología, Doctora en Salud Pública.
Profesora titular.
Álvaro José Sierra Pérez
Enfermero.
Grupo de investigación promoción de la salud – Promesa.
Escuela de Enfermería – Universidad del Valle.

¿Qué es el VIH?

El virus del VIH, perteneciente a la familia de los retrovirus, ataca el sistema inmunológico de la persona qué adquiere la infección, en dónde afecta principalmente un grupo de células que permiten al organismo defenderse de otros microorganismos.
A medida que el virus destruye las células del sistema inmune, este deja de funcionar correctamente y con el tiempo la persona va pasando a un estado de inmunodeficiencia (OMS, 2019). Esta infección se contrae en mayor medida a través de prácticas sexuales consideradas de riesgo, en dónde no se hace uso de métodos de barrera o el preservativo.
A nivel mundial, se considera que alrededor de 37.9 millones de personas conviven con el virus del VIH, de las cuales 1.7 millones contrajeron la infección para el año 2018 (ONUSIDA, 2019).
El comportamiento de la infección, como se mencionó, consiste en debilitar el sistema inmune (sistema de defensa del cuerpo) que facilita la ocurrencia de enfermedades que normalmente el cuerpo sano podría evitar. En ese sentido, en fases avanzadas de la infección, que se presenta principalmente en aquellas personas que no reciben el tratamiento farmacológico o que no son adherentes al mismo (OMS, 2019), se pueden presentar varias o un conjunto de enfermedades, avanzando hacia la etapa SIDA (síndrome de inmunodeficiencia humana),

¿Cómo se transmite?

El VIH se transmite a través del contacto con fluidos corporales de una persona infectada a través de prácticas sexuales de riesgo, en dónde no se hace uso del preservativo o métodos de barrera. Cuando nos referimos a fluidos corporales, hacemos referencia a sangre, semen y secreciones vaginales (OMS, 2019).
También se considera que la infección puede ser transmitida a través de la leche materna y durante el parto, (no durante el embarazo), en dónde se debe asegurar una terapéutica para que en el momento del parto no ocurra dicha transmisión. Vale la pena hacer énfasis en que el virus no es transmitido por actividades cotidianas como los besos, los abrazos, estrechar las manos, beber del mismo vaso o compartir alimentos (OMS, 2019). Tampoco a través de la picadura de mosquitos, compartir baños, gimnasios, compartir ambientes cotidianos de vida social o laboral.

¿Cómo se detecta el VIH?

La prueba para el tamizaje para la infección por VIH se denomina prueba de Elisa. Esta prueba consiste en la toma de una muestra sanguínea, a la cual se evaluará una serie de anticuerpos que son producidos por los linfocitos T ante la presencia del virus. Esta medición sugiere la presencia del virus en el organismo. Hoy en día existe una variedad de pruebas con diferentes técnicas de recolección y de procesamiento. Existen pruebas rápidas las cuales emiten un resultado en 20 minutos.
Cuando se realiza el tamizaje y resultado positivo, se debe solicitar una prueba confirmatoria denominada Wester Blot, la cual conformará que la persona efectivamente haya contraído la infección por el virus del VIH.
Es importante indicar, que la prueba de Elisa o rápida pueden ser voluntarias, anónimas y deben realizarse bajo el consentimiento informado del usuario.

¿Cómo se previene la infección por el virus del VIH?

Prevenir la infección por el virus, requiere de pensarse en el autocuidado y reconocer algunos factores de riesgo que pueden exponer más a la persona de adquirirla. La prevención, según la OMS, está dada principalmente en dos frentes: el uso del preservativo o metodos de barrera y el uso profiláctico de terapias antirretrovirales (CDC, 2019; OMS, 2019). Se habla de métodos de barrera, para incluir otros materiales como el vinilo para proteger las zonas genitales en las relaciones sexuales lésbicas.

El preservativo es un método confiable y seguro. Este propicia una triple protección en las relaciones sexuales, toda vez que previene las infecciones de transmisión sexual incluido el VIH, previene el embarazo y además previene la infertilidad, al disminuir la ocurrencia de ITS que la producen como la clamidia y otras. En ese sentido, se considera que el preservativo es el método ideal, pues protege en un 98% durante las relaciones sexuales siempre que sea usado correctamente (Trussell, 2011), sin importar el tipo de pareja que se tenga o práctica sexual que sea de su preferencia.
Por otro lado, estudios desarrollados recientemente, han mostrado el potencial del uso de fármacos antirretrovirales como profilaxis; esto quiere decir, qué se emplean los mismos fármacos que se utilizan para el tratamiento de la infección en una persona sana pero que está expuesto a un altísimo riesgo y en teoría previenen el posible la transmisión del virus. Es importante recalcar que esta posibilidad por ningún motivo previene otras infecciones de transmisión sexual, el embarazo o la infertilidad. Además, se debe tener en cuenta que la utilización de este tratamiento debe tener un asesoramiento por parte de profesionales de la salud qué puedan indicar el correcto uso y además de asegurar que los fármacos sean los correctos para cada persona. Este manejo se recomienda principalmente para parejas cero discordantes, es decir, cuando alguno de los dos es portador del virus del VIH (OMS, 2019). Sin embargo, indistintamente de esta posibilidad, las parejas siempre deben tener prácticas sexuales con preservativo o metodos de barrera.

En ese sentido, se reconocen distintos factores que pueden aumentar la posibilidad de contraer la infección por el VIH. Se reconoce entonces tener relaciones sexuales anales o vaginales sin el uso del preservativo, el uso de drogas inyectables en dónde se haga reúso o intercambio de agujas, la existencia de otras ITS como lo son la sífilis o el herpes, y otros menos frecuentes como las transfusiones sanguíneas o trasplante de tejidos o puncionarse accidentalmente con agujas infectadas (OMS, 2019).

Referencias

CDC (2019). Prevención del VIH. Centros para el control y la Prevención de Enfermedades. Consultado en: https://www.cdc.gov/hiv/spanish/basics/prevention.html
OMS (2019). VIH/Sida. Datos y cifras. Notas descriptivas OMS. p1. Consultado en: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/hiv-aids
ONUSIDA (2018). Hoja informativa — Últimas estadísticas sobre el estado de la epidemia de sida. Centro de Prensa. Consultado en: https://www.unaids.org/es/resources/fact-sheet
Trussell J. (2011). Contraceptive failure in the United States. Contraception. 83 (5):397-404